A una semana del GTI

Las obras demuestran lo que el agua se llevó

San Luis (Pelr) 01-12-08. Apenas a una semana de finalizado el ‘mega’ evento deportivo de la competencia automovilista nacional e internacional y después de la lluvia, la súper rauda puesta en escena -orgullo de muchos- para dicho espectáculo se vio seriamente afectada. La nueva sede policial se asemeja ahora a la del lejano oeste pero más moderna, es flotante. La pista del circuito semipermanente se hundió unos cuarenta centímetros a metros de la Hostería Fernando I. Un muro de contención cercano al ingreso del puente perdió su vertical y se abrió unos centímetros. El famoso puente ‘subterráneo’ se encontraba hasta ayer casi intransitable por la cantidad de material de arrastre que tenia. como si fuera poco, una de las calles de la zona de boxes también se rasgo y se hunde.

Nueva Comisaría flotante

Entre las mencionadas falencias que se avistaron en la zona, la del aspecto de la nueva sede policial constituye una de las más preocupantes. Pudimos ser testigos de que un alero muestra una preocupante grieta, lo que lo pone en riesgo de caer. Rasgaduras en paredes internas, grietas importantes, la ausencia de la vereda principal del frente del edificio que se hundió y una cubierta de agua sobre la vereda faltante que la asemeja a un piletón.

Otra de las veredas, esta vez una angosta del costado del destacamento desapareció barrida también por el efecto del agua, dejando al descubierto los hierros del 8.

Extrañamente, adentro del edificio alcanzaron a visualizarse en dos de las tres celdas detrás de las rejas, materiales para la construcción, como ser bolsas de cal, cemento, herramientas, entre otros.

El edificio policial, en ese momento -ayer al mediodía- no tenia custodia, ni guardia y la puerta principal estaba sin llave a diferencia del resto de los accesos internos a los que no se pudo ingresar.

No obstante, el baño se encontraba sin llave y se pudo constatar que estaba sucio porque paradójicamente el edificio no tenia agua, aunque por fuera, el inmueble parecía flotar.

La pista que despista

Un sector de la pista del circuito semipermanente, a metros de la Hostería Fernando I, se hundió, según aseguran vecinos que pasaron un mal rato enclavados allí unos 40 a 50 centímetros aproximadamente.

La rotura se habría debido a la rápida y no muy buena compactación de la tierra que con la humedad de la lluvia produjo cierto desgaste, por aguas filtradas debajo del asfalto lo que ante un determinado peso se hundió.

Lo cierto es que viernes al menos dos vecinos, que se conducían uno en un camión y otro en una 4X4 se enclavaron allí desconociendo lo que había sucedido.

Tras la presencia policial se cortó ese ingreso y el recorrido de la vuelta de obligado paso a ser por el barrio 69 Viviendas.

El día domingo, la pista ya había sido bacheada. El detalle es que el ‘arreglo’ produce cierto salto en los automóviles, según advierten los conductores.

El puente casi intransitable

Varios automovilistas preferían volver y no transitar por la calle en cuestión, ya que ante el avistaje de la acumulación de barro, lodo y agua, no se podía percibir de modo muy claro su estado y parecía más bien un camino de tierra inundado.

Asimismo, en todo su ancho, una franja descubre por debajo del techo del puente un manchón de humedad que filtra agua y gotea constantemente.

Muro revelado

Una de las paredes de contención cercana al ingreso del puente subterráneo, se halla visiblemente con pérdida de su vertical y un tanto despegada en la parte superior del montículo que contiene. Probablemente el agua de la lluvia genero desgaste que arrastró y superó la contención del muro.

Hospital del primer mundo

El Hospital no habría corrido la misma suerte que el resto de las obras, al menos en apariencia ya que no se nos permitió ingresar y recorrer sus instalaciones.

Al llegar al lugar una vecina autoconvocada y quien escribe esta nota, se presentaron y fueron recibidas por la doctora Pedernera, un radiólogo, un enfermero y el chofer de la ambulancia que estaba parada en la puerta del Hospital.

Tras un breve dialogo, y la petición de ingreso para el recorrido de la infraestructura edilicia, de modo casi inmediato la doctora nos advirtió que no era posible ya que no tenía autorización para ello.

Planteó como motivos de la negativa la falta de credencial y el no pautado de una cita previa, a lo que se le explicó que no era la intención hablar con alguien, sino que la necesidad era la de recorrer las instalaciones para observar el estado y se salvó también la falta de credencial. Aunque continúo con la negativa.

Al momento llegó una pareja mayor en un auto también del primer mundo, apenas entraron pidieron permiso para recorrer las instalaciones y preguntando “¿Se puede?”. La simpatía y la afirmativa de uno de los que estaba allí presente, los condujo hacia las distintas habitaciones del lugar.

“¿Por qué ellos pueden y nosotras no?”, fue el planteo de quienes fuimos discriminados en la autorización a ingresar, a lo que la doctora Pedernera respondió ‘porque ellos son médicos’.

Lo gracioso de tal afirmación es que cuando se preguntó por los apellidos de la pareja de médicos, se negó la información y la misma interlocutora respondió ‘pregunten ustedes chicas, no me agredan’, como si preguntar por qué valen los derechos para algunos y para otros no, fuera una agresión.

Lo cierto es que entre palabras que van y vienen -con respeto- pero sin derechos de acceder a los que se buscaba, se escuchó demasiado claro cuando el supuesto medico presentaba a su mujer, a quien nadie conocía y mucho menos como médica.

Especial para Periodistas en la red: Susana Dromi


 

 

 


A la comisaría se le hundió el piso...


...tiene sus paredes rasgadas...


y el techo amenaza con caerse.


La pared va perdiendo la vertical por el peso de la tierra


El asfalto, aunque nuevo, ya está dañado


   
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